Portal del Ilustre Colegio de Abogados de Toledo: usuarios, reserva de aulas, calendarios, horarios y servicios, para colegiados y para cualquiera que llegue de la calle. Con un panel de gestión que maneja el propio colegio.
El colegio llegaba de una experiencia mala con un proveedor anterior: mucho dinero gastado y nada que pudieran usar. Antes de hablar de diseño había que resolver eso — que no volvieran a depender de alguien de fuera para mover una coma.
Y lo que necesitaban no era una web de presentación, era un portal en funcionamiento: cuentas de usuario, reserva de aulas, calendarios, horarios y servicios, sirviendo a dos públicos muy distintos — los colegiados y la ciudadanía — con información delicada de por medio.
Después de pagar por algo que no controlaban, la prioridad no era estética: era autonomía. Todo lo que cambia con el tiempo — horarios, aulas, servicios, calendario, avisos — se edita desde su propio panel, sin llamar a nadie y sin facturas sorpresa. Si el portal depende de mí para funcionar, el problema de origen sigue ahí.
El colegiado entra a reservar un aula o a consultar sus servicios. El ciudadano llega buscando un trámite o un abogado. En vez de montar dos webs que envejecen por separado, una sola estructura: lo público abierto y accesible, y lo del colegiado detrás de su cuenta, sin que ninguno de los dos tenga que esquivar lo del otro.
La reserva de aulas es un sistema con calendario, disponibilidad y confirmación, no un formulario de contacto que alguien contesta a mano tres días después. Es la diferencia entre parecer un portal y serlo, y es lo que quita trabajo administrativo real al colegio.
Con información sensible de por medio, cada funcionalidad se diseñó pensando en qué podía salir mal antes que en lo vistosa que quedaba: quién ve qué, qué se guarda y qué no hace falta guardar. En un colegio profesional, la discreción es parte del encargo.
Todo con WordPress, llevado bastante más allá de un gestor de contenidos: cuentas de usuario con permisos distintos para colegiados y público general, un módulo de reserva de aulas con calendario y disponibilidad, y un panel desde el que el colegio publica horarios, servicios y avisos por su cuenta. Lo que se ve por delante es la parte pequeña.